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v1n2 | Reseña de evento

Segundo seminario sobre experiencias en la conformación de grupos comunitarios


En el mes de noviembre de 2024 se realizó el Segundo Seminario Sobre Experiencias en la Conformación de Grupos Comunitarios, evento organizado en colaboración entre el Doctorado Interinstitucional en Economía Social Solidaria y el Colegio de Postgraduados, campus Puebla. El objetivo de este seminario fue fortalecer la interacción entre el ámbito académico y las dinámicas de grupos comunitarios en las que se desarrolla la economía social solidaria. A lo largo de siete sesiones, el seminario promovió el intercambio de experiencias y conocimientos para enriquecer la formación de los participantes y reforzar el compromiso con las prácticas colaborativas. Se abordaron diversos temas como el papel de la cohesión social en la supervivencia de los grupos comunitarios, las escuelas campesinas, las redes comunitarias, los grupos de ahorro y préstamo en el desarrollo comunitario, la cooperativa y sus desafíos y el papel de la pequeña agricultura en la seguridad alimentaria. A través del análisis de casos concretos, se exploraron sus dinámicas comunitarias, sus intereses y los retos asociados al trabajo en campo.

El Dr. Gonzalo Haro Álvarez, Profesor Investigador de la Facultad de Economía-BUAP y el Dr. Rufino Díaz Cervantes, Profesor Investigador del Colegio de Posgraduados, campus Puebla, discutieron sobre el concepto de cohesión social, planteando inicialmente que este concepto surge como un enfoque económico, adoptado por la CEPAL, con la intención de medir las desigualdades sociales y económicas en la región Latinoamericana. Sin embargo, la perspectiva institucional concibe la cohesión social como un indicador cuantitativo de desigualdad, incapaz de contextualizar la complejidad de las interacciones humanas. En consecuencia, proponen un enfoque cualitativo que contextualice las dinámicas sociales desde la perspectiva del individuo y su entorno inmediato y defina la cohesión social como un proceso basado en cuatro pilares fundamentales: vínculos sociales, confianza, valores compartidos y sentido de pertenencia. Estos elementos permiten a individuos y colectivos solventar sus necesidades materiales y emocionales en pequeñas unidades territoriales, como familias o comunidades.

La perspectiva cualitativa de cohesión social se ha empleado en el modelo de “escuela de campo”, un proyecto desarrollado desde el Colegio de Posgraduados. Este proyecto está orientado a la transferencia de tecnología, a través de “escuelas campesinas”. Éstas se han convertido en espacios de reaprendizaje y gestión del desarrollo desde las propias comunidades, promoviendo la recuperación de saberes ancestrales, la inclusión de perspectivas de género, la sustentabilidad y el respeto por las cosmovisiones locales, centrándose en el sujeto campesino e indígena, alejándose de las lógicas extractivistas y mercantilistas. Esta alternativa está inspirada en la pedagogía liberadora de Paulo Freire y propone un enfoque basado en el diálogo, la enseñanza-aprendizaje, la colaboración y la autonomía comunitaria, destacando el uso de prácticas tradicionales en la agricultura como pilares de innovación y reproducción social. Adicionalmente, se hizo mención que las Escuelas Campesinas construidas desde el Colegio de Postgraduados requieren de una estrategia orientada a fortalecer liderazgos locales, establecer compromisos entre los grupos y el Colegio para que los esfuerzos confluyan en la conformación de comunidades de aprendizaje y gestión. Finalmente, se exhortó a transformar los modelos educativos, económicos y sociales hacia un futuro sostenible, equitativo y centrado en la revalorización de los saberes comunitarios que fortalezcan la cohesión social.

El seminario contó con la participación de Teresa Cuba Morante, quien relató la formación, desarrollo y logros de la Cooperativa Milpixqui Tlazocamatili, una organización creada en 2018 con el propósito de rescatar y fortalecer los saberes tradicionales agrícolas y dar valor agregado a los productos locales. Desde sus inicios, ha sido un espacio de aprendizaje colectivo donde campesinos y campesinas de las juntas auxiliares de Huejotzingo participan en capacitaciones y proyectos relacionados con la agricultura sostenible y la revalorización de cultivos tradicionales. Otra participación correspondió a René Gorzo Navarro, secretario de la Escuela Campesina y Cooperativa Milpixqui Tlazocamatili, Huejotzingo, quien compartió su experiencia personal como agricultor, artesano y organizador social, resaltando la necesidad de revalorizar al campesino y las raíces ancestrales que sostienen la identidad cultural y ambiental de la región. Los productos del campo no solo satisfacen necesidades alimentarias, sino que también representan la dedicación, amor y esfuerzo de quienes trabajan la tierra, por eso considera que la población urbana debe reconocer el valor justo de los productos agrícolas y ser conscientes de su valor.

La Dra. CCYCA Mabel Arellano Luna y la MC. Hortencia Guarneros Manoatl estuvieron a cargo de la tercera ponencia; en donde destacaron la importancia de la cohesión social en la sociedad y al interior de los colectivos. Señalaron que para mejorar la cohesión es importante desarrollar estrategias de intervención que fortalezcan la confianza y la colaboración dentro de las comunidades, empleando herramientas metodológicas que trascienden los modelos tradicionales de enseñanza y análisis. Las ponentes son fundadoras del Colectivo Casa Nómada, fundado en 2018 en Ciudad de México; este colectivo implementa un modelo de intervención comunitaria basado en dimensiones sociales, ambientales, económicas y culturales como partes interrelacionadas, utilizando métodos cualitativos, cuantitativos y participativos para generar conocimiento de forma conjunta con las comunidades.

La ponencia de las doctoras subrayó la relevancia de las tradiciones y experiencias compartidas como pilares para forjar identidades colectivas y fortalecer el tejido social, enfatizando la necesidad de entender la identidad y los valores locales como base para cualquier intervención. Además, se exploró el arte como herramienta de transformación social, mostrando cómo iniciativas como la creación de amapolas simbólicas en Australia pueden generar reflexión colectiva y fortalecer vínculos comunitarios. Este enfoque reconoce el cambio del arte contemporáneo hacia prácticas de inserción social y comunitaria. En conclusión, las autoras proponen un modelo innovador que articula el trabajo comunitario mediante enfoques interdisciplinarios, privilegiando el diálogo, la participación y el respeto por las identidades locales. Esta metodología tiene un gran potencial para abordar desafíos sociales y ambientales desde una perspectiva inclusiva y transformadora.

La ponencia realizada por el Dr. Ignacio Carranza Cerda, Profesor Investigador del Colegio de Posgraduados campus Puebla, expuso sus experiencias con grupos que se desarrollan en el ámbito financiero y de mercados alternativos. El Dr. Carranza expuso el modelo grupos de ahorro y préstamo comunitario (GAPC), que se inspira en prácticas tradicionales, adaptándolas para fomentar el ahorro colectivo y fortalecer la inclusión financiera. Estos grupos son organizados y capacitados para gestionar fondos de manera autónoma, priorizando la cohesión social, la transparencia y la participación principalmente de mujeres, quienes han sido reconocidas como líderes naturales en la administración y contabilidad de los grupos. Sin embargo, el modelo enfrenta retos como la falta de regulación formal, la necesidad de apoyo inicial en capacitación, y la fluctuación de ingresos en las comunidades rurales, lo que dificulta la estabilidad financiera.

Durante el seminario participaron representantes de grupos comunitarios; entre ellos, la Mtra. Natalith Clemente Lezama, tesorera del Grupo de Ahorro y Préstamo Comunitario Tlacotepec JM, el cual está integrado por 370 personas, de las cuales un 60% son mujeres. Durante su intervención ilustró cómo una caja de ahorro comunitaria fomenta la economía del hogar, la autoayuda entre las integrantes y la educación financiera, demostrando que las comunidades pueden mejorar sus condiciones mediante la cooperación y la confianza. Posteriormente, María Eusebia España Ariza, integrante de la caja de ahorro del Grupo de Ahorro y Préstamo Comunitario El Nuevo Amanecer, señaló que su grupo ha establecido fuertes lazos comunitarios, y para lograrlo se requirió establecer metas y manejar los recursos con responsabilidad. Es así como los grupos de ahorro ofrecen acceso a recursos financieros, transforma actitudes y crea un entorno de colaboración y confianza entre las integrantes.

Posteriormente, el Mtro. Mario Humberto Lozano Loaiza, mencionó que las cooperativas enfrentan críticas por desvincularse de sus principios democráticos y solidarios. El panorama cooperativo enfrenta desafíos significativos como falta de educación y formación, un marco legal limitado, competencia desleal, falta de visibilidad, entre otros. El Mtro. Mario Humberto es parte de la cooperativa Duranta y es cofundador de la Unión de Cooperativas Cuetlaxcoapan del estado de Puebla. El autor plantea estrategias para garantizar la sostenibilidad de las cooperativas, como capacitación constante para preservar los principios cooperativos y mejorar su gestión, ampliación de mercados para hacer los productos cooperativos más accesibles, incidencia en políticas públicas para mejorar el marco legal y promover la relación cooperativa-Estado. Asevera que las cooperativas fortalecen el tejido social mediante mecanismos de cohesión y participación comunitaria, promoviendo el comercio justo, reduciendo brechas económicas y estimulando la innovación local.

El Dr. Luciano Aguirre Álvarez, Profesor Investigador del Colegio de Posgraduados campus Puebla, indicó que el modelo neoliberal ha intensificado la concentración de riqueza, agravando la polarización económica y limitando la capacidad de las Comunidades para abordar problemas sociales. En este mismo sentido, el consumo masivo, dominado por grandes corporaciones, ha reducido las opciones saludables y sostenibles de alimentos, los agroquímicos han degradado la calidad de los alimentos, afectando tanto al medio ambiente como a la salud de las personas. Una propuesta de cambio que aborda el ponente es la integración de huertos familiares y comunitarios en entornos urbanos, ya que no solo fomenta la seguridad alimentaria, sino que revitaliza áreas verdes y fortalece la identidad. En los huertos que están integrando, se realizan acciones como el uso de composta, sistemas de acuaponía y tecnologías simples, que combinan saberes ancestrales y técnicas modernas, reduciendo el impacto ambiental y mejorando la productividad. Argumenta que, aunque estos modelos enfrentan barreras como la falta de infraestructura y el individualismo, los resultados son alentadores: grupos productivos activos, mejora en la autosuficiencia alimentaria, mayor interés en prácticas sostenibles y autogestión económica. La Ing. Lucía Salinas Luna, presidenta de la Sociedad Cooperativa “El Porvenir”, presentó su testimonio sobre el proyecto de huertos de traspatio iniciado en 2015 en la localidad de San Lorenzo Almecatla, Puebla, A partir de estas experiencias, han logrado generar un cambio significativo en su grupo, tanto en términos económicos como sociales. Por ejemplo, durante la pandemia, los huertos se convirtieron en una fuente crucial de alimentos frescos para el hogar, complementariamente, los excedentes pudieron colocarse a través de la venta directa a domicilio, fortaleciendo sus ingresos; práctica que se ha sostenido en los últimos años.

Reflexiones Finales

El seminario ofreció una perspectiva amplia y diversa sobre los desafíos y oportunidades en el ámbito de la economía social y solidaria, abordando desde la cohesión social hasta la gestión del desarrollo territorial, pasando por la inclusión financiera, el fortalecimiento de las cooperativas y la seguridad alimentaria. Cada ponencia presentó enfoques teóricos y prácticos que, en su conjunto, revelaron la complejidad y el potencial transformador de estas iniciativas. Las reflexiones sobre la cohesión social destacaron la necesidad de trascender indicadores cuantitativos y comprender las dinámicas sociales desde las experiencias individuales y colectivas. Por su parte, las Escuelas Campesinas y los huertos comunitarios ejemplificaron cómo el rescate de prácticas ancestrales puede integrarse con enfoques modernos para abordar desafíos contemporáneos.

La inclusión financiera a través de los Grupos de Ahorro y Préstamo Comunitario tienen impacto en la cohesión social y el empoderamiento, especialmente de las mujeres, en la generación de bienestar económico y comunitario. Asimismo, las cooperativas demostraron ser agentes clave para la transformación social y económica, aunque enfrentan retos significativos que requieren estrategias para mejorar su funcionamiento. En conclusión, el seminario ofreció herramientas y estrategias concretas para fortalecer las comunidades desde un enfoque integral e interdisciplinario. Los aprendizajes aquí compartidos invitan a una reflexión profunda y a una acción colaborativa, reafirmando que el camino hacia un desarrollo sostenible y equitativo se construye desde la interacción respetuosa, el reconocimiento de las identidades locales y la participación de todas y todos los actores.